En la tercera corrida de abono de la Feria
de San Antolin de Palencia se cortaron tres orejas, una para cada matador,
de una, noblona, invalida y descastada corrida de Núñez del
Cuvillo que al final lidio cinco toros pues el sexto, el único con
buenas hechuras del lote, fue devuelto a los corrales sin motivo aparente.
El Califa levanto vuelo en su segundo, el cuarto, con una faena
vibrante y de mucha conexión con los tendidos, que fue bien rematada
con la espada. También Miguel Abellán remato su labor con el
quinto, otro toro noble pero muy flojo, con escasa raza, con el que estuvo
entregado. Esa misma actitud mostró con el segundo de la tarde, aunque
éste se vino antes a menos. Por su parte, Javier Valverde, que no tuvo
suerte con su descastado primero, se saco la espina con el que cerro plaza.
Valiente, templado y entregado, el salmantino corto una oreja de peso de un
sobrero de Ángel Sánchez Sánchez.