Redacción: Angélica Corral.
Fotografía: Pedro Luis Martín

FERIA DE LA VIRGEN DE LA VEGA 2003

SALAMANCA

Jullián López “El Juli” lanceó a un ejemplar que fue protestado por su presencia y blandura. Quitó por chicuelinas y cambió el tercio con un puyazo. Protagonizó un brillante tercio de banderillas y brindó al público un ejemplar que embistió rebrincado en las primeras series pero que desarrolló nobleza. Fue un trasteo a más con buenas series de toreo al natural. Puso entrega, raza y estuvo por encima de las condiciones del toro consiguiendo una faena premiada con una oreja.
El quinto, el mejor presentado del festejo, fue un punto blando y tuvo un peligro no aparente a la hora de plantear la faena. Se frenó, echó la cara arriba pero encontró un diestro técnico y firme que derrochó ganas con un ejemplar complicado. Entrega, raza y pundonor para acabar con él de una estocada.

Antonio Barrera dio una larga cambiada en el tercio al tercero de la tarde, un ejemplar con tranco y volumen. Brindó al público su presentación en la Glorieta e inició el trasteo con un pase cambiado por la espalda tras el cuál sufrió un desarme. El toro galopó en la embestida, transmitió y permitió a Barrera ligar series con emoción y ajuste en una faena que fue a menos. Cortó una oreja a pesar de estar muy por debajo del toro.

 

5ªCORRIDA DE TOROS
VIERNES 12 DE SEPTIEMBRE

CORRIDA DE TOROS

FICHA

Toros de 
Pedro y Verónica
 Gutiérrez Lorenzo 
y de Carmen Lorenzo.

Enrique Ponce
Grana y oro. 
SILENCIO Y OREJA
“El Juli”
 Azul y oro. 
OREJA Y OVACIÓN
 Antonio Barrera 
Verde y oro. 
OREJA Y SILENCIO

No hay billetes 
en tarde soleada
y calurosa
GALERIA FOTOGRAFICA
Enrique Ponce se enfrentó en primer lugar a un ejemplar avanto de salida que manseó en los primeros tercios. Le plantó cara en los medios enfrentándose a un toro con escaso brío que no humilló. El diestro valenciano insistió ante un toro soso que se venció en algunos momentos del trasteo. El segundo de su lote tuvo alegría el trote y aprovechó para dejar un par de verónicas y media de cierto fuste. Ponce se limitó a pegar pases estéticos más o menos limpios sin querer entrar en profundidades. Escuchó un aviso antes de entrar a matar y el público le premió con una oreja